Kristine Tompkins, ex CEO de Patagonia Inc., y Rick Ridgeway, vicepresidente de Iniciativas Ambientales de la marca, posan con Carlos Fernández, de The Nature Conservancy, Pablo Borrelli, de Ovi XXI, y Raúl Costa, de Patagonia Argentina, en la presentación del proyecto. Foto: Patagonia Argentina.
Por Paula Alvarado, Buenos Aires.
Es extraño cómo algunos grupos sostienen que la preservación del medio ambiente es malo para los negocios cuando muchas veces es exactamente lo contrario. Un ejemplo es la producción de lana: la clave para producir lana de buena calidad es que las ovejas tengan buen alimento, y la clave para que tengan un buen alimento es la conservación de pastizales naturales.
El problema es que producir lana de buena calidad no es lo mismo que producir toneladas de lana, y la sobrepoblación de ovejas para producir más, junto con las inclementes condiciones climáticas de la región han agotado los pastizales naturales en la Patagonia Argentina, acelerando un proceso de desertificación.
Con el fin de luchar contra esto y producir lana sostenible para sus productos, la empresa Patagonia se asoció con The Nature Conservancy Argentina y Ovis XXI para promover la conservación de los pastizales naturales en el sur del país.