Telas de kombucha, por Suzanne Lee/Captura de video.
Por Melissa Breyer.
La producción textil es sucia, sucia, sucia. Una de las industrias más sucias del mundo de la moda. ¿Por qué? Por una parte debido al daño que las plantaciones de algodón y la producción de fibras sintéticas provocan en el medio ambiente. Y por otra por los métodos anticuados que se utilizan para el teñido y la terminación de las telas. Según la Administración de Energía de los Estados Unidos, la industria textil norteamericana es la quinta industria que produce más emisiones de CO2 del país.
Pero ya basta de estadísticas deprimentes. A medida que los consumidores son cada vez más conscientes y las empresas fabricantes aumentan su responsabilidad ambiental, la tecnología sigue avanzando. Además, se están realizando importantes mejoras. Desde telas creadas con alimentos y botellas de cerveza, hasta teñidos con aire y sitios de Internet que determinan nuestras medidas exactas, estos diez avances tecnológicos están cambiando el mundo de la moda tal y como lo conocemos.
1. Telas hechas de leche, té y granos de café
YouTube / Captura de pantalla.
La leche, el té y los granos de café suelen estar relacionados... pero no de esta forma. A medida que las tecnologías de vanguardia están empezando a hacer de la moda un recurso más sustentable, otras tecnologías algo más humildes presentan sus propias innovaciones, que a la vez son realmente extraordinarias. Por ejemplo: los productos alimenticios convertidos en materiales textiles.
La estudiante alemana de microbiología convertida en diseñadora, Anke Domaske, emplea leche para fabricar una “fibra láctea ecológica” llamada QMilch. Por su parte, la firma de ropa deportiva de alto rendimiento Vírus utiliza granos de café reciclados para fabricar su línea de ropa deportiva de abrigo. Y la genial Suzanne Lee, diseñadora de modas y Senior Fellow de TED, fabricó tejidos y cueros vegetales a partir de una fermentación del té llamada kombucha.
2. Teñidos con aire que ahorran litros de agua
© Fotos de Randy Brooke/WireImage
Desarrollada en California por Colorep, AirDye funciona con pigmentos que se transfieren con calor desde un papel a la tela mediante un proceso de un único paso. Esto significa el ahorro de entre 26 y 280 litros de agua por cada 500 gramos de tela teñida, además de ahorrar energía y evitar la producción de derivados tóxicos.
Esta tecnología usa el 85% menos de energía que los métodos de teñido tradicionales y se ha convertido en un elemento distintivo de toda una serie de extraordinarios diseñadores, como es el caso de Costello Tagliapietra (prendas AirDye de la colección de otoño 2011) y de Gretchen Jones, por tan sólo nombrar algunos.
3. Estampado digital
© MyFashionLife. Basso y Brooke, los primeros diseñadores que usaron el estampado digital.
Con la impresión digital, los estampados se aplican directamente sobre las telas con impresoras, reduciendo el uso del agua en un 95% y de la energía en un 75%. Además, se minimiza el desperdicio de la tela.
Esta técnica es utilizada por diseñadores como Mary Katrantzou, Alexander McQueen y Basso & Brooke.
4. Bolsas plásticas y botellas de cerveza que encuentran una nueva vida
Los sintéticos reciclados, creados a partir de diferentes elementos, desde bolsas plásticas hasta botellas de vidrio, continúan siendo un éxito. Al igual que otros materiales como el bambú se transforman en hilo, los sintéticos reciclados se separan en partículas diminutas que posteriormente se funden y se convierten en fibras.
La firma fabricante de jeans I Am Not A Virgin utiliza una mezcla del 25% de fibras de botellas y un 75% de algodón. El resultado es un material muy suave al tacto pero sumamente duradero.
5. Teñido manual
En ocasiones, las “últimas” novedades son también las más antiguas. Una gran cantidad de líneas de diseño menores están recurriendo a materiales de fuentes locales y al teñido manual para crear sus colecciones.
Por ejemplo, algunas prendas de la línea Prophetik de Jeff Garner (imagen arriba) están hechas de mezclas de cáñamo y seda y teñidas con pigmentos orgánicos cultivados en jardines locales
Otros diseñadores que siguen esta tendencia son Renee Mennen y Stefanie van Keijsteren, de la firma de diseño rENs localizada en Eindhoven, quienes presentaron una colección de prendas teñidas a mano compuesta por un arco iris de tonalidades rojizas.
¿Qué opinan de estas innovaciones? La segunda parte del informe, mañana.
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