Se aviva la competencia por la administración del dominio .eco
Gracias a un cambio en las políticas de la Corporación de Internet para Nombres y Números Asignados (ICANN, por sus siglas en inglés), a partir del año 2010 podría ser posible que organizaciones y empresas propusieran extensiones para dominios de Internet nuevos. Es decir, las terminaciones como “.com” y “.net” podrían diversificarse para incluir referencias a diferentes áreas, lugares o temas.
Movilizados por esta posibilidad y por la creciente expansión de temas relacionados con la ecología alrededor del mundo, en marzo de este año un grupo de personalidades y organizaciones anunciaron que solicitarían la creación de la extensión “.eco”. Ésta tendría como objetivo identificar a aquellas empresas e iniciativas relacionadas con la ecología.
Bajo el nombre de Dot Eco LLC, el grupo que propuso esta extensión es respaldado por el ex vicepresidente de Estados Unidos, Al Gore, y organizaciones como la Fundación Surfrider, además de otras figuras del espectáculo y del sector ambiental.
Sin embargo, parece ser que la obtención de esta licencia no resultará tan fácil como parece. Apenas unos meses más tarde, la empresa canadiense Big Room lanzó la iniciativa “DotEco”, que también busca administrar el dominio, proponiendo además que éste sirva para ofrecer información detallada sobre los aspectos verdes de las empresas y organizaciones que lo soliciten.
¿Qué es lo que diferencia a ambas propuestas? La primera de ellas, Dot Eco LLC, propone que el dominio “.eco” sirva para que las compañías dispongan de un lugar común en donde volcar sus esfuerzos ecológicos. De esta manera, además de un “.com” y de un “.org”, una empresa podría utilizar el denominado “.eco” para volcar información sobre sus planes ambientales o esfuerzos de responsabilidad social y empresarial.
Esta iniciativa propone ofrecer el nombre sin cargo adicional a las organizaciones ambientales y por un costo menor que los dominios “.com” a las empresas que lo requieran. Además, asegura que el 50% de las ganancias obtenidas serían destinadas a causas ambientales o de caridad.
La propuesta de Big Room, por su parte, es mucho más completa. Su idea no se apoya en la posibilidad de que cualquiera pueda comprar un dominio “.eco”, sino que las empresas y organizaciones deberán “obtenerlo”. Para ello, ya se está desarrollando un test y una hoja de registro especial. Este grupo también asegura que destinará parte de sus ganancias a organizaciones ambientales y empresas que contribuyan a la causa.
Varias semanas después del lanzamiento de Big Room, DotEco LCC hizo público un video en el que solicitaba apoyo para su iniciativa, con la participación de personajes conocidos tales como Al Gore.
Pero… ¿En qué nos podría afectar esta guerra de los dominios? Dependiendo de la iniciativa que prospere, el dominio “.eco” podría convertirse en una especie de certificación para iniciativas verdes, no sólo ofreciendo una indicación directa de que una empresa es responsable, sino también proporcionando información detallada de por qué consiguió el dominio y en qué consiste su negocio.
Con la gran cantidad de iniciativas que están surgiendo en torno al tema ambiental (muchas de ellas de dudosa procedencia), esto podría traducirse en una mayor transparencia para los consumidores interesados en descubrir más detalles sobre el perfil verde de una empresa. A pesar de ello, aún tendremos que esperar. Se estima que la decisión sobre quién administrará la extensión y bajo qué condiciones no se conocerá hasta el año que viene.
Fuentes: ICANN, SupportDotEco.com, DotEco.info, Big Room
Imágenes:
Logo de la iniciativa de Big Room. ©DotEco.info.
Imagen del grupo Dot Eco LCC. ©SupportDotEco.com
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