¿En qué consiste la ley de Brasil para “regularizar” las tierras del Amazonas?
Durante la última semana de junio, el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva aprobó la medida provisoria MP 458. Se trata de un nuevo reglamento para regularizar la situación legal de una enorme porción de tierras del Amazonas, que hasta la fecha eran propiedad del Estado.
Básicamente y desde ya, los ocupantes de las tierras podrán formalizar su derecho a esa zona con un título de propiedad. Para las porciones de tierras de hasta 100 hectáreas (el 55% de los lotes), éstas serán otorgadas a los ocupantes actuales sin costo. Quienes posean hasta 400 hectáreas deberán pagar un valor simbólico y aquellos que tengan hasta 1.500 hectáreas deberán adquirirlas por el valor del mercado.
Sin embargo, para poder acceder a las tierras, deberán demostrar que la propiedad constituye su principal fuente de ingresos económicos y que la obtuvieron de manera pacífica antes del año 2004. Una vez que hayan sido otorgadas, el 80% de las tierras deberán ser conservadas y sólo el 20% de ellas se podrá deforestarse para su explotación (estos porcentajes son determinados por el Código Forestal brasileño). Aquellas tierras que ya hayan sido deforestadas en su totalidad deberán ser restauradas hasta respetar esos porcentajes.
Informa BBC Brasil que existen aproximadamente 67 millones de hectáreas de tierras poseídas por personas que no tienen ningún tipo de documentación sobre ellas y que se estima que esta reglamentación podría beneficiar a trescientas mil familias en 172 municipios.
Como cualquier medida que se toma en torno al Amazonas, la decisión fue criticada fuertemente, ya que algunas organizaciones ambientales aseguran que deja abierta la puerta para que avance la deforestación.
Las quejas de los ambientalistas giraban en torno a tres de las cláusulas que permitían la concesión de tierras a empresas, la posibilidad de otorgar tierras a personas que no vivieran en ellas (es decir, permitir que se adquirieran tierras para terciarizar la explotación con campesinos) y que las tierras adquiridas pudieran venderse luego de un plazo de tres años. Las dos primeras cláusulas fueron vetadas por el presidente Lula da Silva pero la tercera fue aprobada.
El gobierno insiste en que esto permitirá a los organismos de fiscalización controlar más los posibles crímenes ambientales que se cometan en la zona. Y es un hecho que si una porción de tierra es deforestada, al tener dueño será más fácil localizar al culpable.
El presidente Lula aseguró que el objetivo de la medida fueron los pequeños productores. "El nuevo marco legal para la regularización de las tierras del Amazonas fue elaborado conforme a datos que señalaban que la mayor parte de la ocupación de tierras públicas era ejercida por pequeños y medianos agricultores. Teniendo esto en cuenta, la MP 458 instituyó mecanismos para viabilizar la regularización", se señaló de acuerdo a Estadao.
Por otro lado, y al margen de los puntos mencionados, desde la ONG Imazon aseguran que el hecho de que las tierras sean entregadas por un precio mucho menor que el valor real de mercado e incluso gratuitamente, estimula la invasión de la tierras de la selva por muchas personas. "Se crean estímulos negativos y permanece el mensaje de que la invasión de tierras y la deforestación serán perdonados", comentó a BBC Brasil Paulo Barreto, presidente de Imazon.
En esta misma línea, Greenpeace señaló a The Guardian que la ley ofrece una amnistía a aquellos que han estado deforestando durante los últimos 40 años y que beneficia al poderoso sector agricultor del país. "Es una ley que mantiene prácticas del siglo XIX en lugar de llevarnos al siglo XXI", señaló al diario inglés Marcelo Furtado, director de campañas de esta asociación en Brasil.
Será una cuestión de tiempo el determinar si la ley resultará más beneficiosa para los sectores económicos-agricultores o si, efectivamente, servirá para controlar mejor la conservación del Amazonas.
Pase lo que pase, la selva seguirá en el centro de la controversia. No es para menos, teniendo en cuenta que se trata de un bien inigualable en un mundo con recursos en declive y con enorme necesidad de “pulmones” para contrarrestar el calentamiento global.
Fuentes: Estadao, BBC Brasil, The Guardian
Foto: El Amazonas, una vez más en el centro de las discusiones. ©Ana Cotta (Creative Commons).
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